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¿Estamos preparados para captar talento de la Generación Z?

Graduarse en la universidad, hacer una especialización y conseguir un puesto en una empresa. Tal vez esa aspiración profesional tenga sentido para la persona que está leyendo esto porque perteneces a la Generación X.

Pero para la Generación Y o Millennials (personas nacidas entre 1980 y 1995), en parte provocado por los cambios sociales, la crisis económica y la mayor competencia, les ha exigido una mayor preparación para optar a un empleo. Estos amantes de Facebook o Twitter, son también catalogados como narcisistas y consentidos. La alta visión emprendedora, es uno de los rasgos más característicos de la Generación Y, por ello son la generación más cercana a las startups, quizás atraídos por una cultura organizacional más flexible que las grandes empresas.

Con la entrada en el mercado laboral de personas pertenecientes a la Generación Z o Centennials (nacidos entre 1996 y 2010) la cosa parece estar cambiando y las startups como lugar de trabajo parecen no seducir tanto como a los miembros de la Generación Y. Y eso que la generación Z tiene mucho más complicado encontrar trabajo que generaciones anteriores.

Algunos estudios marcan una tendencia de la preferencia de trabajar en entornos más estables por parte de recién licenciados. En teoría parece que prefieren la vida más tranquila y la seguridad de un salario del empleado por cuenta ajena y no buscan tanto el emprender un negocio. Está claro que solo es una tendencia muy incipiente porque estas personas están entrando ahora en el mercado laboral y no podemos tomarlo como norma, aunque sí debemos tenerlo en cuenta.

La Gen Z está marcada por Internet, tanto en la educación como en casa o en su forma de socializar, son 100% nativos digitales. Se comunican vía imagen y textos breves, interaccionando sin parar en redes sociales. Están muy formados, concienciados con el medio ambiente y son socialmente comprometidos. Su relación con las tecnologías es intensa y recurrente, su manera de comunicar es inmediata y están categorizados como impacientes, multitarea, muy prácticos, creativos, pero con un tiempo de atención muy breve.

Los Centennials representan un desafío en términos de educación para los gobiernos, las universidades y las empresas que los van a incorporar a sus plantillas próximamente. Debido a las características singulares de esta generación, y a cambios en el tipo de empleos surgidos en los últimos años, en el sistema educativo se vislumbran cambios importantes.

Según un estudio de Adecco difundido en agosto por primera vez en España la Formación Profesional lideró frente a la universidad la oferta de empleo en 2018. El 42% de las ofertas de empleo en España requiere un título de formación profesional (FP) frente al 39% que pide titulación universitaria.

Todo apunta a que la Formación Profesional tendrá un mayor crecimiento en los próximos años, debido al atractivo para muchos jóvenes frente a los estudios universitarios, por la menor duración de la formación y a la mayor rapidez para incorporase al mercado laboral.

Las nuevas generaciones son más exigentes con la empresa dónde trabajan, con sus valores, con entornos de trabajo colaborativos y agradables, horarios flexibles, posibilidad de trabajar desde casa, etc.

La política de retribución económica de las empresas, se valora junto a otros factores, como la flexibilidad horaria, ambiente de trabajo, recursos disponibles para el desarrollo de tareas, estructuras menos verticales, mayor independencia, formación y disponibilidad de oportunidades de crecimiento profesional.

Estas son algunas de las características preferentes de los nuevos Centennials para las empresas dónde quieren trabajar, por lo que hay que tenerlo muy en cuenta de cara a atraer talento joven:

Buscan desarrollo personal y Reconocimiento de su Trabajo. Son trabajadores independientes, que trabajan duro, pero que necesitan de reconocimiento de sus logros realizados y aprender diariamente.

Tener en cuenta sus habilidades personales e incluso aficiones, para fomentar un buen clima laboral.

Empresa con cultura de trabajo proactiva. Quieren sentirse parte de algo y conocer las decisiones estratégicas de la empresa. No trabajar en departamentos estancos, sin comunicación con el resto. Piden y quieren delegación de tareas.

Conciencia social y ecológica. Se valora que la empresa tenga criterios éticos, sociales y de protección del medio ambiente, gestión de diversidad, RSE, etc.

Espacios de trabajo diferentes, agradables, con recursos digitales y trabajando en multidispositivo.

Equilibrio vida y trabajo. Flexibilidad horaria e incluso del lugar de trabajo. Son personas que no buscan organizaciones empresariales complicadas ni rígidas, si no flexibles tanto en el horario laboral como el trabajar fuera de la oficina en ciertos momentos.

Además, valoran mucho trabajar por proyectos, incluso fórmulas diferentes de colaboración con varias empresas, contratos de corta duración, etc. El perfil de freenlance está motivando cambios en el mercado laboral, debido a esta etapa de Gig Economy, o economía de pequeños trabajos o encargos.

Las empresas actuales, tienen un reto importante de innovar también en toda su política de reclutamiento de talento y selección de personal, teniendo en cuenta todo esto nos harán modificar muchos aspectos del ámbito de los recursos humanos para adaptarnos y para acoger a estos nuevos profesionales.

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