Los centros tecnológicos son el mejor socio estratégico para las empresas. Para mantener la competitividad frente a los desafíos, actuales y futuros, donde la transformación digital, la reindustrialización o la autonomía tecnológica son pilares fundamentales, las empresas requieren del conocimiento, la investigación aplicada y el desarrollo tecnológico que se generan en estos centros, aspectos que, de otro modo, tendrían más complicado incorporar y también porque la innovación tecnológica es una actuación que no puede abordarse en solitario, requiere de la colaboración entre todos los actores: administraciones, instituciones, empresas, universidades y Centros Tecnológicos.
Así ha quedado demostrado en el estudio ‘Valor e impacto económico de los Centros Tecnológicos Fedit’, elaborado por el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie), con motivo del 30 aniversario de la Federación Española de Centros Tecnológicos (Fedit). Uno de los ejes del informe analiza el impacto directo de la colaboración entre empresas y Centros Tecnológicos. La comparación entre las que trabajan con estas entidades y aquellas que no lo hacen evidencia importantes ventajas competitivas. El 85% de las empresas consultadas afirma haber alcanzado los objetivos previstos con los proyectos desarrollados; el 93,5% destaca la calidad de la relación profesional y el 73,5 % asegura que volvería a colaborar con su Centro Tecnológico. Además, las compañías atribuyen a esta colaboración un incremento medio del 2 % en sus ventas y de 0,8 puntos porcentuales en su rentabilidad.
El estudio también demuestra que las empresas que colaboran con Centros Tecnológicos presentan mejores indicadores económicos: son más rentables, más productivas, más solventes, menos endeudadas y de mayor tamaño que aquellas que no mantienen este tipo de colaboración.
De ahí que sea lógico que esas empresas muestren un nivel de satisfacción elevado con su colaboración con los Centros Tecnológicos Fedit. Junto con conseguir los objetivos previstos, las compañías destacan la comunicación, el clima de trabajo, la definición previa y correcta ejecución de los roles y las responsabilidades, y la complementariedad de conocimientos y recursos físicos y humanos. También subrayan la generación de confianza. Muestra de esta satisfacción general es la elevada expectativa de futuras colaboraciones.
Pero además, por primera vez, el estudio ha cuantificado la aportación de los Centros Tecnológicos asociados a Fedit al desarrollo económico y empresarial de España. El estudio aporta una base empírica sólida, que avala el papel de estas entidades como actores clave para el crecimiento económico sostenible, la innovación aplicada y la mejora de la competitividad del tejido empresarial español.
Así, el informe concluye que los Centros Tecnológicos integrados en Fedit generan un impacto económico total de 7.702 millones de euros de PIB, sustentan 127.371 empleos equivalentes a tiempo completo y aportan 3.947 millones de euros de ingresos públicos, consolidándose como una de las infraestructuras de innovación con mayor capacidad de retorno económico del sistema español de I+D+i.
El análisis identifica dos grandes vías de impacto. Por un lado, el gasto de funcionamiento e inversión de los Centros Tecnológicos, que alcanzó en 2024 los 765,5 millones de euros, generando 1.079 millones de euros de PIB y 19.289 empleos. Y por otro lado, el incremento de ventas derivado de la colaboración tecnológica con las empresas, estimado en 6.414 millones de euros, que genera un impacto adicional de 6.623 millones de euros de PIB y 108.082 empleos. Es decir, por cada euro invertido en Centros Tecnológicos se generan 11 euros de PIB y por cada millón de euros invertido se crean 181 empleos.
Unas conclusiones que corroboran los datos obtenidos a nivel regional. No hay que olvidar que la Red de Institutos Tecnológicos de la Comunitat Valenciana (REDIT), la red regional más numerosa y activa dentro de Fedit (supone el 37,5% de los proyectos de I+D+i, el 22% de sus ingresos y el 60% de sus clientes, unas 15.500 empresas, trabajan actualmente con un centro tecnológico valenciano), fue pionera a la hora de cuantificar el impacto de la actividad de sus institutos tecnológicos.
Así, según un estudio realizado por REDIT en 2024, también en colaboración con el IVIE, la actividad de sus 11 centros tecnológicos genera un impacto de 775,5 millones de euros sobre el PIB de la Comunitat Valenciana, contribuye al mantenimiento de 16.047 empleos equivalentes a tiempo completo y genera una recaudación fiscal de 346,2 millones de euros para las administraciones públicas.
Asimismo, las empresas que colaboran con los institutos tecnológicos valencianos incrementaron sus ventas en más de 1.000 millones de euros gracias a los proyectos desarrollados conjuntamente, mejorando además su rentabilidad media en 1,3 puntos porcentuales. A ello se une que, según un estudio realizado con la Universidad Complutense de Madrid, las empresas que colaboraron con los centros de REDIT son un 7% mas productivas y exportan un 25% más fuera de la UE, que las que no colaboran con ningún agente de innovación. Y en el ámbito de la UE, la colaboración con un instituto tecnológico aumenta la probabilidad de exportar de las empresas en 7,7 puntos porcentuales.
De ahí que, durante el acto de presentación del informe, la presidenta de Fedit, directora gerente de ITI y presidenta del Consejo Asesor de Ciencia, Tecnología e Innovación (CACTI), Laura Olcina, destacará que “los Centros Tecnológicos somos una pieza clave para transformar conocimiento en innovación útil y hacer que llegue a las empresas. Los datos demuestran que esta colaboración se traduce en empresas más competitivas, empleo cualificado y tecnologías que alcanzan el mercado. Este informe nos permite poner cifras a una realidad que ya conocíamos: invertir en innovación aplicada es invertir en la capacidad de nuestro país para crecer, competir y afrontar los grandes retos del futuro”. Por ello, tal y como señaló la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, en ese acto: “Invertir en ciencia e innovación es una de las decisiones más rentables que puede tomar un país”.